Se trata de experiencias de intercambio y enriquecimiento mutuo entre parroquias, comunidades… de Euskadi, Ecuador y Angola. Abrir la puerta de los grupos, comunidades, movimientos, iglesia y vivir interactuando las dos realidades.

En estos últimos años se están dando diversas experiencias de hermanamientos con grupos, comunidades y parroquias de Ecuador y de Angola. Cada experiencia ha nacido en circunstancias concretas y se ha desarrollado de una manera propia. De todas ellas queremos recoger algunos elementos más importantes que nos puedan servir como criterios básicos cara a desarrollar hermanamientos como compromiso misionero, de manera que este compromiso sea un enriquecimiento recíproco entre pueblos solidarios y sirva para hacer crecer la Iglesia de los pobres.

EL HERMANAMIENTO

Una manera concreta privilegiada de impulsar el compromiso misionero.

 El hermanamiento es un acercamiento serio, comprometido al mundo de los más pobres. Es un acercamiento solidario recíproco entre pueblos, entre grupos y comunidades concretas.

 Requiere una disposición sincera de salir de nosotros, de nuestros esquemas, de nuestros modos y maneras, de nuestras comodidades, para entrar en el mundo de los pobres y los excluidos, valorar sus organizaciones y sus proyectos e implicarse en el proceso de liberación que viven los pobres.

 Exige un análisis profundo de la realidad y del mundo en que vivimos, un análisis del sistema que produce ricos y pobres, países “desarrollados” y países empobrecidos por el expolio de sus recursos.

Hermanarse es “hacerse hermanos”, con igual dignidad, dando y recibiendo, acogiendo, escuchando, dialogando, compartiendo valores, luchando juntos por un mundo donde sean respetados los derechos fundamentales de todos los pobres y de todos los pueblos.

 Hermanarse es compartir la fe y el compromiso misionero con todas las consecuencias.

ELEMENTOS IMPORTANTES DE UN HERMANAMIENTO

 La motivación de fe y el compromiso cristiano. La reflexión compartida de la palabra de Dios en cada grupo y como elemento común de todos. La apertura a la palabra de Dios que se nos transmite a través de los pobres.

 La reunión y el trabajo en equipo, la coordinación. Un grupo que asume el hermanamiento y lo que implica.

 La presencia nuestra allí y la presencia de ellos aquí, una presencia “misionera” que nos ayuda a poner rostros a los “hermanos y hermanas”.

 La cooperación, la implicación y participación en proyectos concretos, que ayuden a dar respuesta a las necesidades más vitales y que se enmarquen dentro del proceso concreto que están desarrollando. Estos proyectos también son una herramienta para concienciar a las partes hermanadas.

 La sensibilización de nuestro entorno social y eclesial, barrio, parroquia, pueblo e iglesia de aquí.

 Avanzar en lo comunitario.

 El planteamiento serio, el seguimiento, la evaluación. Que sea una relación continuada.

 La formación permanente.

 La relación y participación con otros grupos, organizaciones, plataformas, alternativas... que luchan por un mundo más justo e igualitario.